miércoles, 10 de agosto de 2011

El dilema

Hoy, Sergio no tuvo tiempo para escribirle a sus padres, pues el dilema se le apareció desde bien temprano.
Había oído en la radio, su principal compañera de fatigas de los últimos días, que los gastos totales para la organización y realización de las JMJ ascendían a 50.000.000€.

Pensaba, un tanto escéptico, que ojalá las reflexiones desencadenadas por el evento, conminasen a sus participantes a participar en obras produjeran beneficios comparables para con los más necesitados... ¿hacían falta celebraciones tan solemnes para que un mundo entero comenzara a despertar?

Sabía que la situación de su país, era crítica en estos tiempos, pero le entristecía profundamente que se jugase con argumentos como que estas jornadas van a insuflar serenidad en el terremoto económico que sufrimos... Aun pudiendo ser cierto, pensaba, ¿era acaso ése el motivo de tales jornadas?... 

Pensó que de cualquier manera, no estaba de más intentar ver el lado bueno de las cosas. Así que estuvo a punto (no ya por sus convicciones religiosas que distaban tanto de las de aquella institución que organizaba la JMJ, si no por el ayudar indirectamente a la economía de su país) de contribuir personalmente con tal acto


...sin embargo, justo antes de realizar la transacción, se encontró con esta imagen

El dilema se había presentado.

Quizás, hubiese otros que no necesitasen ser conminados a nada...


¿Qué le hubieseis aconsejado a Sergio?

2 comentarios:

  1. Para los miles de jóvenes que han acudido a Madrid para asistir al «evento», parece que el dilema no se ha planteado (un espíritu con ganas de polémica, atizado por el ruido mediático de la visita pontifical, podría añadir : ¿ Quizás para ellos era fácil acudir a Madrid porque ya conocían el camino desde el mes de octubre 2009, cuando habían recuperado este lugar de paz que es el Retiro para gritar « sí a la vida », rechazando con fuerza la propuesta de ley en favor de la legalización del aborto ? Aquí se cierre la paréntesis...) .

    Por suerte, no duda que el dilema tuyo lo han tenido otros. Que sean laicos, agnósticos o creyentes, muchos han alzado, estos días, criticas sutiles de la “representación” pontifical orquestada por las JMJ. (ver por ejemplo... http://blogs.periodistadigital.com/hermano-cortes.php).

    Nunca me atrevería a juzgar la autenticidad de la fe de los participantes, y, más allá de la problemática del coste y del compromiso des estado español, yo tendría un consejo Sergio : interrogarnos sobre el sentido mismo de una movilización. Puede ser que sea la defensa de una ética compartida, y un sentido de las prioridades y de las urgencias. Dos elementos que, desde luego, detrás de la euforia de estas jornadas, no se encuentran creo...

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola Clarita!

    Primero, darte la bienvenida a mi humilde blog, así como agradecerte que hayas abierto la veda de los comentarios.

    Puedes estar tranquila, pues el tuyo no va a ser cazado. Me ha parecido interesante tu enlace del "hermano cortés" :)

    ...tras haberme hecho la pregunta que me planteas, y habiendo escuchado alguna que otra emisión que hablaba del asunto, creo haber encontrado el porqué de dicha movilización así como su prioridad... Lo pondré en clave:

    "América Latina se mira en el espejo de España"

    Creo que Sergio hizo una buena elección.

    ¡Hasta pronto!

    ResponderEliminar